Incoherencia del líder
Vivimos en un mundo lleno de incoherencias. Incoherencias que nos llegan e incoherencias que nosotros mismos producimos. Así somos las personas.
La invitación es a revisar alguna de las incoherencias que generamos nosotros mismos, con un solo objetivo: poder ser conscientes de ellas y evaluar si las queremos cambiar. Vivir en coherencia entre lo que pensamos y hacemos nos permite ser más felices y generar una mayor contribución.
¡Vamos!
Escucho muy seguido en las organizaciones que no hay tiempo, que cada vez hay más trabajo, que cada vez se suman más cambios, y que hay que sacar el trabajo sin detenernos mucho a pensar. Ese torbellino hace perder perspectiva, sin duda. “Estoy para sacar trabajo”, sin darme cuenta si estoy realmente avanzando o simplemente haciendo. Suele haber disconformidad con los resultados, ambientes cada vez más estresantes, con luchas por ponerse de acuerdo o querer tener la razón.
En ese contexto, si le preguntamos a los gerentes si les importan las personas y los equipos, no va a haber ninguno que diga que no. Las personas son lo más importante, hay que desarrollarlos; y los equipos son necesarios para avanzar mejor, hay que fortalecerlos.
¿Qué pasa luego?
Aparece la incoherencia. Cuando hablamos de detenernos para desarrollar al equipo, para abrir conversaciones profundas que permitan escucharse, verse y coordinar mejor el avance, aparecen justificaciones que lo impiden:
Está bueno, pero no tenemos tiempo…
Hay mucho trabajo…
No podemos porque estamos a mil…
Capaz que en otro momento…
Pasémoslo para más adelante…
Me viene a la mente ese cuento del leñador que no se detenía a afilar la sierra porque quería seguir trabajando y no perder tiempo, aunque cada vez estaba más cansado porque el instrumento no tenía filo. ¿Vos parás a afilar la sierra? ¿O sos de los que pensás que no se puede parar, aunque eso signifique perder efectividad, motivación y energía creativa?
Preguntas y respuestas
- ¿Qué te parece que avanza más rápido? ¿Un equipo que conversa para coordinarse entre todos o un equipo donde el líder coordina con cada uno individualmente?
- ¿Qué te parece que es más efectivo? ¿Un equipo que conoce sus fortalezas y lo que tiene que mejorar o un equipo que hace sin reflexionar sobre cómo está haciendo?
- ¿Qué te parece que es más productivo? ¿Un equipo que ha trabajado en fortalecer su cultura de cumplimiento? ¿O uno donde ningún integrante se ve afectado por no cumplir porque se justifica?
- ¿Quién es mejor líder? ¿Aquél que cada tanto conversa con su equipo para reflexionar sobre sí mismo como equipo? ¿O un líder que solo se preocupa de que las personas estén trabajando en lo que les marca?
Las respuestas a esas preguntas son obvias. Sin embargo, a pesar de saber lo que es bueno, seguimos en la misma incoherencia.
Chequeo rápido
- ¿Cuándo fue la última vez que conversaste con tu equipo sobre el equipo?
- ¿Cuándo fue la última vez que trabajaste la alineación en torno a valores para despertar la energía, semilla de la motivación, la creatividad y el sentimiento de pertenencia?
- ¿Cuándo fue la última vez que trabajaste con ellos las adversidades que estaban atravesando para descubrir juntos cómo sortearlas mejor?
Estadísticas versus experiencias
No te voy a traer estadísticas sobre cómo fortalecer al equipo permite aumentar los rendimientos. Hay miles de estudios muy serios acerca de esto.
Te voy a invitar a que lo experimentes. A que empieces a trabajar con mayor coherencia sobre estas cuestiones. No me refiero a grandes cambios; empezá con una simple experiencia:
Reuní a tu equipo y preguntales: ¿cómo se ven como equipo? ¿Qué necesitan cambiar para ser un equipo mejor?
Experimentá la energía que aparece casi de manera instantánea solo abriendo esa pequeña conversación. Escuchá todas las voces y pediles que se escuchen. Que se reconozcan en lo bueno y en lo no tan bueno.
Dar el paso
Si al leer esto te encontraste en alguna de estas incoherencias, no estás solo/a. Le pasa a la mayoría de los equipos y líderes.
La diferencia no está en saberlo, sino en decidir hacer algo distinto con eso.
Trabajar la alineación, abrir conversaciones de equipo, construir acuerdos y desarrollar a las personas no es “tiempo que se pierde”. Es, justamente, lo que permite que todo lo demás funcione mejor.
Esto es lo que buscamos con el Ciclo de talleres – Liderazgo Estratégico de Equipos: que los líderes aprendan a facilitar espacios donde los equipos puedan detenerse, mirarse, ordenarse y volver a avanzar con más claridad, compromiso y efectividad.
No como teoría, sino como experiencia.
Si sentís que es momento de empezar a trabajar con más coherencia en tu equipo, sumate. Conocé la propuesta aquí.
1er taller del ciclo → «Equipos Enfocados». 15 y 16 de abril, de 8 a 11 hs, online. *Acepta subsidio INEFOP.
Si preferís agendar una call, sin compromiso posterior, para explorar si es lo que estás necesitando, agendate aquí.
Te esperamos.
Margarita Charlone, Directora de Coaching del Talento.


