Sin equipo, el plan estratégico no avanza.

Sin equipo, el plan estratégico no avanza.

Cualquier organización, hoy en día, sabe la importancia de tener una planificación estratégica. Es muy raro encontrar organizaciones que no la tengan. Sin embargo, algo aún está faltando.

Tener un plan escrito no es suficiente ni lo más importante; sino cómo se construye y cómo se ejecuta luego, de manera alineada.

Recuerdo el caso de un equipo gerencial de un banco. Cada gerente armó su plan para el año. Luego los integraron y armaron lo que llamaron una planificación estratégica. ¡Ya tenían el plan!

Pero cuando hicieron la presentación conjunta, quedó claro que no había un plan. Había un ensamble forzado de partes, bajo el título de planificación estratégica. Y construida por un grupo de personas que no era, en realidad, un equipo.

El resultado fue muy evidente. Y también alarmante para el director.

Quizás esto te suene conocido.

Lo que suele pasar en estos casos es que el plan final no avanza como se espera; y la razón no suele ser del todo clara, más allá de las típicas justificaciones o excusas.

Es que cuando esto pasa, el problema no es el plan.

Mirar al equipo antes que al plan

En la reunión de presentación del plan, del ejemplo anterior, cada gerente estaba presente y motivado cuando se hablaba de su parte. Pero cuando los demás desarrollaban la suya, aparecía la inercia. Poca escucha. Casi nada de interacción.

Así, el plan terminó siendo una colcha de retazos. Cada gerente aportó su parte (su retazo) pero le dedicaron poco tiempo, o nada, a co – construir la visión conjunta; es decir, lo que querían como equipo. Cada retazo podía ser valioso por sí mismo. Pero en el conjunto no había sinergia ni coherencia. El plan Estratégico perdió fuerza.

¿Por qué ocurrió eso?

Porque faltó equipo. Había equipo en el organigrama, en el nombre, en los roles. En lo formal. Pero no había equipo en la práctica.

Porque se diseñó el plan (lo que hay que hacer), pero no se diseñó desde el equipo.

El líder no trabajó en la construcción de un equipo. Lo dejó a la deriva, esperando que se forme solo, o con poca consciencia de ello.

Desde ese lugar, una planificación no puede ser sentida, articulada, ni sólida. Se reduce a una suma de partes. Porque el foco está puesto casi exclusivamente en el qué hay que hacer, y muy poco —o nada— en las preguntas profundas que lo sostienen e impulsan:

  • ¿A qué aspiramos juntos?
  • ¿Quiénes somos como equipo?
  • ¿Qué nos está deteniendo?
  • ¿Cómo trabajamos juntos?

Solo después de tener claro esta base tiene sentido preguntarse qué vamos a hacer.

3 Señales de que esto puede estar pasando en tu equipo

Te muestro 3 señales claras para que evalúes si necesitás trabajar en la construcción de tu equipo.

  1. Si en tus reuniones gerenciales o de equipo notás poco interés por lo que hacen los demás, baja escucha o desconexión, es una señal de alerta. Hay algo ahí que no está funcionando.
  2. Si cuando se habla de prioridades, hay lucha y conflictos por querer asignar las prioridades “a lo mio”, por encima de lo demás, lo que suele faltar es una visión compartida. No hay un “nosotros”. En su lugar, aparecen múltiples miradas individuales. Hay mucho “lo mío”. Y con ese escenario, el resultado es bastante predecible: cada uno termina defendiendo su espacio.
  3. Si notás poca colaboración entre las áreas, poco compromiso con el otro, suele faltar foco en resultados compartidos, donde todos se sientan co-responsables del resultado final. Cuando hace falta colaboración y la respuesta es baja o forzada, lo individual pesa más que lo colectivo.

Cuando alguna de estas señales aparece, es porque hay algo que no está funcionando en tu equipo.

Y tu plan, por más maravilloso que sea,  va a tener problemas.

Porque, en el fondo, el sentido colectivo no existe o falta fortalecerlo, lo que afecta la ejecución de cualquier plan estratégico.

Pero todo tiene solución, si trabajás la causa raíz:  el equipo.

En Coaching del Talento tenemos experiencia apoyando organizaciones en este sentido.

Contamos con un proceso de construcción de equipo, probado a nivel mundial, que genera cambios reales.

Se llama Navegación de Equipo: un mapa de ruta que el equipo va transitando, que termina con la definición de lo que desean hacer juntos, desde una óptica de grandeza.

Conocé de qué se trata.

En próximos posteos  vamos a explicar cómo funciona y qué resultados trae a nivel de equipo y a nivel de KPI.

Por: Margarita Charlone, Directora de Coaching del Talento.

Dejanos tus comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Comparte el Post