Lo que elegís iniciar, te transforma.
En la entrada de la semana pasada comenzamos un ciclo de reflexiones relacionadas al inicio del año, momento que invita a la renovación y a abrir nuevas etapas.
Renovar es cambiar y en esa línea lanzábamos una primera pregunta:
#1 ¿Qué vas a dejar de hacer este 2026?
Para ganar foco, cuidar tu energía, despojarte de todo aquello que te desvía, te enreda y en lo cual te terminás perdiendo. Soltar es dejar espacio a lo nuevo: un paso tan fundamental, como a veces olvidado.
Hoy te planteamos la segunda pregunta de este ciclo:
#2 ¿Qué vas a empezar a hacer?
Podría parecer que esta pregunta es la más fácil de contestar: pero lo simple o difícil dependerá de la profundidad de tu enfoque.
Si la pregunta la direccionamos a la capa más superficial (el hacer), aparecerán respuestas inmediatas relacionadas a proyectos y actividades concretas:
- Voy a empezar a estudiar este tema…
- Voy a participar en este emprendimiento…
- Este año voy a incorporar este nuevo negocio…
Pero si miramos una capa más profunda (el ser), la respuesta se conecta con la apertura a la transformación. Es la revisión silenciosa de hábitos, actitudes, formas de pensar que necesitás encontrar en este nuevo ciclo. Es un “empezar a hacer”, que requiere desafiar el status quo, valentía, humildad y disciplina.
Algunos ejemplos de “empezar a hacer” profundo:
- Darle más sentido a lo que hago en el día a día…
- Abordar conversaciones postergadas…
- Sincerarme conmigo mismo/a…
- Desarrollar más mi empatía…
- Poner límites que me dignifiquen…
Como verás, son respuestas que abren la posibilidad de una renovación personal.
Emprender estos cambios es un verdadero reto; es el inicio de un viaje personal.
Ahora imagina por un momento a un navegante a punto de iniciar una travesía. Frente a él, el océano ofrece inmensidad e incertidumbre. Antes de zarpar, siente a la vez el temblor de la duda y la emoción del nuevo horizonte. No espera a sentir coraje absoluto para actuar; da el primer paso y ya. Desata amarras, ajusta la vela y confía en que el viento y su propio aprendizaje lo irán guiando. Así es el coraje de iniciar: no es ausencia de miedo, es la decisión de adentrarse igual, aunque sea poco a poco, hacia lo que nos inspira.
El verdadero auto liderazgo no surge del control total, sino de la valentía amable de lanzarse a la incertidumbre, confiando en el proceso y en la capacidad de transformar cada comienzo en experiencia.
Te dejo algunas preguntas para ti, que pueden ayudarte a buscar qué vas a empezar a hacer este año:
- ¿Qué te mantuvo molesto/a este año, que dependa de ti transformar?
- ¿Qué te ha impedido avanzar?
- ¿Hay algo que necesites aceptar? ¿Perdonar?
Recordá: autoliderarse tiene que ver con iniciar los cambios que necesitamos; y, también, con atreverse a navegar nuevos mares, aunque el horizonte no esté del todo claro.
Comenzá hoy, hacelo sencillo, hacelo imperfecto, pero iniciá. Tu viaje ya está en marcha.
En la próxima entrega iremos por la pregunta #3: ¿Que vas a hacer igual pero diferente?
Si querés que te ayudemos en tu transformación, o en la de tu equipo, para encarar un 2026 más liviano y con más satisfacciones, contáctanos que te podemos ayudar: contacto@coachingdeltalento.com


