Salir de la trampa de nuestras propias historias
Todos podemos caer en la trampa de nuestras propias historias: relatos internos en los que estamos incómodos, resentidos o angustiados, pero aun así no logramos salir de ahí. Esas narrativas se vuelven una excusa para quedarnos donde estamos, como si de verdad no existiera la posibilidad de ver la luz al final del túnel. Y eso, para quien anhela un cambio, puede resultar profundamente desesperanzador.
Me he encontrado, como coach y como persona, atrapada en esos mismos bucles. He visto cómo, a pesar de la incomodidad y la frustración, muchas veces nos resistimos a tomar una decisión de cambio. Nos protegemos detrás del miedo a fracasar, la culpa o la idea de que “nunca va a ser distinto”, y tampoco nos dejamos ayudar porque creemos que el cambio le ocurre a los demás, pero no a nosotros.
Lo que aprendí, tanto acompañando a otros como en mi propio recorrido, es que la salida comienza con una elección. No con un gran salto audaz, sino con el pequeño acto de atrevernos a soñar y enfrentar el miedo con tenacidad. No se trata de abrazar el positivismo ingenuo, sino de confiar -aunque sea por un instante- en que algo nuevo es posible, y de practicar ese coraje día a día, aun cuando el temor sigue presente.
El miedo solo se disuelve cuando lo nombramos, lo miramos y seguimos avanzando, aun con las piernas temblorosas. Allí aparece una nueva versión de uno mismo, capaz de crear y elegir con libertad.
Sin embargo, uno de los mayores desafíos, que muchas veces colabora a ese statu quo, es no saber qué queremos de verdad. El famoso Norte. La dirección personal o profesional hacia la que queremos ir, que no siempre está clara. Tal vez no se trate de una gran respuesta, sino de permitirnos escuchar aquellas señales sutiles que pueden darnos una pista de por dónde es: momentos que nos alegran, actividades en las que sentimos que el tiempo vuela, sueños de la infancia, destellos de nuestro talento y pasión…
La herramienta “Dirección de Grandeza”, de N.E.W.S. ® Navigation, puede ayudar a orientarnos en este sentido. A modo de muestra:
Te invito a dejar de lado, al menos por unos minutos, el pensamiento racional. Animate a soñar, como si todo fuera posible, y preguntate:
– ¿Qué actividades me hacen vibrar y sentir único/a?
– ¿Qué talentos se reconocen fácilmente en mí?
– Si pudiera dejar una huella, ¿cuál sería?
– ¿Cuándo sentí orgullo de mí mismo/a por última vez?
Conectá con ese anhelo, aunque no sea perfecto ni definitivo.
- Escribí una frase que resuma lo que te gustaría lograr, contribuir o expresar en el mundo.
- No busques la perfección, buscá encender esa chispa interna, aunque sea pequeña.
El primer destello del cambio suele nacer en el terreno del sueño, allí donde permitimos que lo imposible tenga forma y voz, aunque solo sea por unos minutos cada día.
Atrevete a dar ese pequeño paso, aunque sea solo imaginarlo.
Esa es la verdadera revolución personal: la de escuchar la voz interior y permitirse avanzar, a la velocidad que cada uno pueda, hacia una vida más auténtica y significativa.
¿Y qué pasa si sos líder de un equipo?
Todo proceso de cambio individual finalmente trasciende la esfera personal y termina influyendo en los equipos y sistemas en los que participamos. Cuando compartimos nuestra capacidad de soñar, de movernos más allá de historias limitantes y de reconectar con el Norte propio, inspiramos también a nuestros equipos a salir de su propia zona de resignación y repetición.
Así como trabajamos la Dirección de Grandeza a nivel individual, existe una experiencia poderosa en la que trabajamos en grupo esta y otras herramientas: Navegación de Equipos. Un proceso donde el equipo explora su dirección, sus motivaciones, sus limitaciones y sus planes.
Los equipos que se atreven a soñar y accionar, más allá de sus historias organizacionales, y a verbalizar miedos y anhelos, generan una energía imposible de detener.
Navegan sus propias historias y sueños, construyen alianzas valientes, y se convierten en una plataforma de crecimiento y cambio, multiplicando los logros individuales en resultados colectivos.
Si buscás apoyo para clarificar tu Norte o el de tu equipo, escribinos sin compromiso para explorar cómo te podemos ayudar: contacto@coachingdeltalento.com


