Trampas del liderazgo, cuando un problema del equipo se repite
Cuando un equipo atraviesa una dificultad, como líderes queremos resolverla. Y queremos resolverla rápido.
La intención es buena. Pero la urgencia puede llevarnos a elegir respuestas que alivian momentáneamente el problema, sin producir una transformación real.
Estas son algunas de las trampas más frecuentes en las que puede caer el líder:
1. Simplificar el problema
Ponemos una etiqueta rápida: “falta compromiso”, “necesitan comunicarse mejor”, “hay que motivarlos”.
Y respondemos con una acción aislada o un taller puntual. Pero cuando trabajamos solamente sobre lo visible, sobre lo superficial, el problema reaparece… A veces, con otro nombre.
2. Esperar resultados sin sostener el proceso
Definimos un plan, acordamos acciones y volvemos rápidamente a las urgencias cotidianas.
Sin seguimiento, los nuevos acuerdos pierden fuerza. Una transformación no sucede en un solo encuentro: necesita continuidad, práctica y conversaciones que sostengan el cambio.
3. Pensar que el problema está solamente en el equipo
“El equipo tiene que cambiar” “Ellos no se comprometen” “Les cuesta asumir responsabilidades”
Esta mirada deja afuera una pregunta incómoda, pero necesaria:
¿Qué parte tenemos los líderes y la organización en lo que está sucediendo?
No se trata de buscar culpables, sino de reconocer que el liderazgo también forma parte del sistema que se quiere transformar.
4. Intervenir solamente desde lo racional
Podemos revisar procesos, definir roles, establecer objetivos y ordenar tareas. Todo eso es necesario, pero no siempre es suficiente.
Los equipos también se mueven por emociones, historias, valores, confianza, temores y sentido de propósito. Si esta dimensión más humana queda afuera, una parte importante del problema permanecerá intacta.
5. Restarle importancia y esperar que el tiempo lo resuelva
A veces postergamos lo incómodo o pensamos que la solución alcanzará con cambiar a una persona, modificar un rol o separar a quienes tienen dificultades.
En ocasiones esos cambios son necesarios. Pero, si no comprendemos la dinámica que sostiene el problema, probablemente vuelva a aparecer con otras personas y en otro momento.
Estas trampas no hablan de malos líderes. Hablan de la presión por encontrar respuestas rápidas frente a situaciones complejas.
Liderar una transformación requiere algo más. Requiere 5 movimientos:
🔎 Profundizar. Conversar y escuchar verdaderamente para entender, incluso cuando lo que escuchamos nos incomoda o contradice nuestra mirada.
🔄 Revisarnos. Preguntarnos qué parte de lo que sucede puede estar relacionada con nuestra manera de liderar, comunicarnos o reaccionar.
❤️ Integrar lo racional y lo emocional. Trabajar con objetivos, procesos y resultados, sin dejar afuera la empatía, el reconocimiento, la confianza y el propósito.
👀 Actuar ante los primeros indicios. Lo que no se conversa suele crecer y termina afectando también aquello que funciona.
🎯 Sostener el proceso. Convertir el cambio de esa situación en una prioridad, generar compromisos concretos y revisarlos periódicamente como equipo.
Esto es lo que hacemos en un proceso de Navegación de Equipos, desarrollado por N.E.W.S.® Navigation, que representamos en Uruguay.
Un proceso práctico donde el equipo revisa su propio funcionamiento, abre conversaciones honestas, profundiza y construye los acuerdos y compromisos que necesita para ir por más. La metodología guía el recorrido, pero es el propio equipo quien descubre y escribe su camino.
Es una forma rápida, profunda, estructurada, y también estratégica, de abordar un desafío real, integrando lo racional y lo emocional, y convirtiendo cada indicio en una oportunidad para comprender qué está sucediendo.
Porque una transformación no termina cuando el equipo acuerda qué hacer.
Termina cuando esos acuerdos se convierten en una nueva forma de trabajar.
Te compartimos el testimonio sobre Navegación de Equipos aquí.
Si hay un desafío en tu equipo que persiste y no has podido resolver, podemos explorar juntos, sin compromiso, cómo este proceso puede ayudarte.
Escribinos a: contacto@coachingdeltalento.con
O agendá una call informativa aquí.
¿En cuál de las trampas del liderazgo te reconocés más?
Por: Margarita Charlone, Directora de Coaching del Talento.


